Los exgobernadores no quieren soltar el poder: la lucha por controlar Yucatán rumbo al 2027.
En política, el poder rara vez se abandona por voluntad propia. Quien ha gobernado un estado difícilmente se resigna a convertirse en un simple espectador. Yucatán no es la excepción. A poco menos de un año del inicio formal del proceso electoral de 2027, los grupos políticos del pasado ya comenzaron a mover sus piezas para mantener influencia sobre las decisiones del presente y del futuro.
Los nombres son conocidos. Las estrategias también.
Por un lado, la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco mantiene presencia política impulsando nuevos perfiles. Entre ellos destaca Vida Gómez Herrera, quien podría buscar la alcaldía de Mérida. Sus críticos consideran que su desempeño como diputada local en el periodo 2021-2024 fue gris no demostro liderazgo en su posicion de diputada local y que su eventual candidatura dependerá más de los acuerdos políticos que de una evaluación de resultados, en realidad no cuentan con buenos cuadros.
Del otro lado aparece el exgobernador Rolando Zapata Bello, señalado constantemente como uno de los operadores políticos con mayor capacidad para mantener influencia en distintos partidos, y en gente como su gran amigo y socio Sergio Vadillo Lora ( Sociedad Valiente ) que buscarán en común?. Diversos actores que hoy militan en fuerzas políticas distintas mantienen vínculos con el grupo que encabezó durante su administración Rolando Zapata.
En ese mismo entramado político continúa apareciendo el nombre de Víctor Caballero Durán. Su cercanía con figuras que hoy forman parte del gobierno federal ha generado múltiples especulaciones sobre la permanencia de su grupo político. Entre quienes suelen mencionarse está Rommel Pacheco Marrufo, quien ha militado en distintos partidos políticos antes de incorporarse al gobierno federal, se comenta que labora con la hija de Víctor Caballero que ve la imagen, y que el tambien se dice que el propio Victor asesora rommel, cabe mencionar que tambien se dice que el sobrino de Rolando Zapata labora ahi de nombre Esteban Fuentes Zapata y que fue candidato del PRI en su momento. En el ámbito político local también suele comentar que la formación de Verónica Camino Farjat estuvo vinculada a los equipos encabezados por Rolando Zapata y Víctor Caballero, a quienes les debe el favor de haberla sacado a la luz publica en el ámbito político desde cargos en la administración, diputatada local así como senadora del Verde quien traicionó y se fue con Morena por vínculos con Adan Augusto.
En el caso del exgobernador panista Mauricio Vila Dosal, llama la atención el bajo perfil que ha mantenido frente a temas nacionales relacionados con su partido y decalracion alguna sobre la detencion de Ernesto Ruffo, ( sera que algo le impide hablar contra la administración de Morena por la detencion de Ernesto Ruffo ) . Algunos sectores del PAN esperaban un posicionamiento público respecto a la situación del exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel, así como un respaldo institucional por parte de la dirigencia estatal encabezada por Álvaro Cetina Puerto, ( quien por cierto ganaría buen dinero haciendo videos lo hace bien su estaf en las redes) Sin embargo, hasta ahora ese respaldo público no se ha materializado, lo que ha generado cuestionamientos dentro de algunos sectores panistas.Mientras tanto, otros actores que fueron candidatos al gobierno estatal tampoco parecen dispuestos a abandonar la arena política. Tanto Mauricio Sahuí Rivero( a quien tienen atado de manos y pies para hacer o deshacer) como Renán Barrera Concha, a quien le apostó a nuevo partido local con Alejandro Menedez exsecretario de desarrollo rural en el gobierno de Ivonne Ortega, continúan siendo mencionados en distintos escenarios políticos. Ambos representan grupos que conservan estructuras y cuadros con presencia en diversos municipios, convencidos de que una nueva oportunidad podría presentarse en el futuro.
Como suele decirse, la traición empieza en casa, tal como le sucedio a Mauricio Sahui y Renan Barrera respectivamente cuando participaron. Muchas derrotas electorales no siempre se explican por la fuerza del adversario, sino por las divisiones internas, los intereses personales y la falta de unidad dentro de los propios partidos. A río revuelto, ganancia de pescadores.
En este escenario también aparecen otros grupos que buscan fortalecer su influencia. Entre ellos se menciona al encabezado por Dafne López Martínez, su amigo Millet y empresarios con presencia política local, quienes, según diversas versiones del ámbito político, estarían preparando cuadros para competir en 2027 y mantener capacidad de negociación dentro del gobierno estatal.
Todo ello ocurre mientras el gobernador enfrenta el reto de consolidar un proyecto propio. Una de las principales interrogantes es si permitirá que los grupos tradicionales sigan marcando la agenda política o si construirá una nueva generación de liderazgos sin compromisos con las viejas estructuras del poder.
Finalmente, la atención también recae sobre la dirigencia estatal de Morena. El desafío del nuevo presidente estatal será demostrar capacidad para conducir un partido que hoy gobierna Yucatán y evitar que las disputas internas terminen favoreciendo a quienes, desde hace décadas, buscan conservar influencia independientemente del partido en el que militen.
Porque en Yucatán la verdadera disputa no parece ser entre partidos. La batalla es entre los grupos políticos que se resisten a dejar el poder y las nuevas generaciones que aún esperan una oportunidad para construir una política distinta.
